La halitosis es un problema que afecta a más personas de las que creemos. Para prevenirlo es importante mantener una buena salud bucodental y acudir a realizarse limpiezas profesionales al dentista por lo menos 1 vez al año (preferiblemente cada 6 meses).
Es fácil mejorar su respiración y mantener sus dientes y encías saludables al mismo tiempo. Pruebe estos sencillos pasos para que su boca se sienta fresca y limpia.
1. BUENA HIGIENE DENTAL:
La placa bacteriana y la acumulación de comida en los dientes provoca bacterias que causan el mal aliento. Para evitar que esto suceda, tienes que cepillar tus dientes después de cada comida y usa hilo dental por lo menos una vez al día, a ser posible en el último cepillado del día tras la cena.
De todos modos, no es conveniente obsesionarse y cepillarse los dientes después de la ingesta de cualquier comida (entiéndase almuerzo o merienda) por que si se cepillan demasiado los dientes, puedes desgastarlos, haciéndolos vulnerables a las caries.
2. UTILIZA ENJUAGUE:
Además de refrescar el aliento, un enjuague bucal agrega protección adicional al deshacerse de las bacterias. Un sabor a menta fresco puede hacerte sentir bien. Pero asegúrate de que el enjuague bucal que elijas elimine los gérmenes que causan el mal aliento. No solo cubras el olor (en este caso negativo). Enjuágate diariamente con un buen enjuague bucal y detendrás el mal aliento desde su origen.
3. LA LENGUA TAMBIÉN HAY QUE LIMPIARLA:
El recubrimiento que normalmente se forma en su lengua puede ser un anfitrión para las bacterias malolientes. Para deshacerse de ellas, cepilla suavemente tu lengua con tu cepillo de dientes.
Si el cepillo es demasiado grande para alcanzar cómodamente la parte posterior de su lengua, intenta con un raspador. Están diseñados específicamente para aplicar una presión uniforme en la superficie del área de la lengua. Esto elimina las bacterias, los residuos de alimentos y las células muertas que el cepillado solo no puede hacerse cargo.

4. EVITA LOS ALIMENTOS QUE TE PROPORCIONAN MAL ALIENTO:
Las cebollas y el ajo son grandes responsables del mal aliento que muchos padecen y encima cepillarse después de comerlos no elimina el mal olor. Las sustancias que causan sus malos olores llegan a tu torrente sanguíneo y viajan a los pulmones, donde los exhala. ¿La mejor manera de detener el problema? No los comas, o al menos evítalos antes de ir a trabajar o ver a tus amigos.
5. ELIMINA EL HÁBITO DEL TABACO:
Además de provocar enfermedades mortales, fumar daña tus encías, mancha tus dientes y causa el mal aliento. Existen muchos métodos para dejar de fumar, si necesitas un poco de ayuda, pide una cita con tu médico para hablar sobre los programas para dejar de fumar o los medicamentos recetados que pueden ayudarte a dejar el tabaco para siempre.
6. EL DULCE PROVOCA SUCIEDAD:
Las bacterias en tu boca aman el azúcar. Esto desgasta los dientes y causa mal aliento. Masticar chicle sin azúcar en su lugar es una buena alternativa.
7. MANTÉN LAS ENCÍAS SANAS:
La enfermedad de las encías causa mal aliento. Las bacterias se acumulan en los bolsillos en la base de los dientes, lo que provoca un olor muy desagradable. Si tienes una enfermedad de las encías, es recomendable que acudas al dentista antes de que el problema sea mayor.
8. HUMEDECE TU BOCA:
Puedes provocarte caries y mal aliento si no produces suficiente saliva. Si tu boca está seca, bebe mucha agua durante el día. Mastica chicle sin azúcar o caramelos duros sin azúcar. Prueba también un humidificador por la noche para humedecer el aire de tu casa.
9. CONSULTA A TU DENTISTA:
Si el mal aliento continúa a pesar de los esfuerzos, pide una cita en Clínicas Meyden y veremos de dónde parte el problema.
Te recordamos que hace unos meses escribimos la Guía de la Higiene Oral donde te contamos todos los secretos para tener una sonrisa perfecta: https://www.clinicameyden.com/guia-higiene-oral/
Si necesitas mejorar tu sonrisa desde Clínicas Meyden te aconsejamos una primera consulta previa para estudiar personalmente tu caso y hacerte un diagnóstico rápido y eficaz.