En Clínicas Meyden creemos firmemente en la prevención de enfermedades dentales gracias a una buena higiene. Todo nuestro equipo hace énfasis en enseñar desde pequeños unos buenos hábitos que serán la mejor prevención de enfermedades periodontales y de la aparición de caries. En la Guía de la Higiene Oral te contamos cómo mantener tu boca limpia y sana.

¿Cómo prevenir enfermedades periodontales?
La manera más sencilla es mantener un boca limpia. La enfermedad periodontal es la principal causa de pérdida dentaria en los adultos, afectando a tres de cada cuatro personas en algún momento de su vida. La mejor manera de prevenirla es mediante el uso del cepillo de dientes, el hilo de seda o el cepilla interproximal. Además, una visita al dentista de manera regular será también clave en el mantenimiento de la boca.
Una boca sana te permite comer cómodamente y por lo tanto, disfrutar de una correcta digestión. Tener una sonrisa sana te proporciona una imagen más natural, permitiéndote hablar con mayor comodidad que utilizando prótesis dentales. La correcta higiene oral protege la salud y además es la mejor manera de ahorrar, ya que no necesitarás de implantes o tratamientos más delicados.
El enemigo principal de la dentadura y encías es la placa bacteriana. Se trata de una película incolora y pegajosa que se forma constantemente entre los dientes, incluso en ausencia de comida. La eliminación cuidadosa de la placa mediante el cepillado diario y el uso de la seda dental (para quien lo necesite el cepillo interproximal) te ayuda a prevenir la enfermedad periodontal y las caries.
¿Cómo cepillarse los dientes?
A pesar de que sea muy sencillo cepillarse los dientes, requiere de algo más de tiempo del que los pacientes suelen dedicarle. Comienza por realizarte la limpieza con el material adecuado. Es fundamental que el cepillo tenga los filamentos suaves para que no dañen las encías. Si los filamentos del cepillo están torcidos o desgastados, ¡compra otro! También puedes elegir entre un cepillo normal u otro eléctrico con el que te asegurarás una limpieza mayor.

1º Limpia las superficies externas externas de los dientes, coloca el cepillo en un ángulo de 45 grados apoyándolo en la unión de encía y diente.
2º Mueve con suavidad el cepillo varias veces mediante pequeños movimientos circulares y/o laterales,
3º Aplica ligera presión para los filamentos penetren entre diente y diente, pero sin usar excesiva presión. ¡Molestias cero!
4º Después de cepillar las superficies externas de todos los dientes, haz lo mismo con la cara interna de los dientes posteriores.
5º Para limpiar las superficies internas de los dientes anteriores, tanto superiores como inferiores, coloca el cepillo en posición vertical. Realiza movimientos adelante y atrás sobre cada diente y la encía que lo rodea. Para limpiar las superficies de masticación, realiza pequeños movimientos circulares y laterales.
Debido a que el cepillo puede limpiar uno o dos dientes a la vez, cambia la posición del cepillo tantas veces como se precise para alcanzar y limpiar todas las superficies dentarias.
6º Después de cepillarte, enjuágate para eliminar los restos de placa desprendida.
En caso de que tengas molestias al cepillarte o duda sobre si lo estás haciendo correctamente, habla con nosotros y te ayudaremos para que tu higiene dental sea la correcta.
La seda dental
La enfermedad periodontal empieza en la mayoría de los casos entre los dientes, donde el cepillo no llega y es precisamente, el hilo o seda dental quien mejor llega a esta zona tan escondida.
1º Empieza con un trozo de seda dental de unos 45 cms. de longitud. Enrolla la mayor parte del hilo en el dedo medio de una mano, y el resto en el mismo dedo de la otra mano.
2º Para limpiar los dientes superiores, sujeta el hilo entre el pulgar de una mano y el índice de la otra, dejando poco más de 1 cm. de seda entre ambos.
3º Inserta la seda entre los dientes utilizando un movimiento de sierra. No fuerces el hilo y llévalo hasta la unión entre la encía y el diente. Cúrvalo en forma de «C» contra un diente deslizándolo dentro del espacio entre encía y diente hasta notar resistencia.
4º Usando ambas manos, mueve el hilo arriba y abajo en la cara de un diente, repitiendo esta técnica en todas las caras de los dientes superiores.
5º A medida que el hilo se gasta, enróllalo en un dedo desenrollando del opuesto para obtener una porción nueva. Para limpiar entre los dientes inferiores encontrarás mayor facilidad si guías el hilo usando los índices de ambas manos.
6º No olvides la cara posterior del último diente de ambos lados, tanto superior como inferior.
7º Enjuágate con agua después de usar el hilo, para eliminar la placa y partículas de alimentos.
La primera semana de su utilización, es posible que las encías puedan sangrar o estar ligeramente infladas. Sin embargo, con el uso diario de la seda dental las encías sanarán y dejarán de sangrar. En caso de que no sea así, consúltanos sin compromiso.
El cepillo interproximal
Cuando el espacio entre los dientes es mayor, es conveniente sustituir el uso de la seda dental por un cepillo interproximal. Se utiliza pasándolo a través de de este espacio de fuera a dentro y viceversa, frotando las caras laterales de los dientes.
Si el cepillo interproximal no entra cómodamente, no lo fuerces. Puede ser que el espacio no sea lo suficientemente grande y deberás utilizar el hilo dental. Aún así, existen cepillos interproximales de distinto tamaño y grosor. Hazte con el que mejor se adecue a tu caso.
Si necesitas mejorar tu sonrisa desde Clínicas Meyden te aconsejamos una primera consulta previa para estudiar personalmente tu caso y hacerte un diagnóstico rápido y eficaz. Te aconsejaremos la ortodoncia que más se adapta a ti.